-Si alguien ama a una flor de la que sólo existe una en millones y millones de estrellas, es suficiente para sentirse feliz cuando mira a las estrellas. Se dice : "Mi flor está ahí, en alguna parte".

-Tendré que tolerar a dos o tres orugas, si quiero conocer a las mariposas. Pienso que son muy hermosas. Si no ¿Quién me visitará? Tú estarás lejos. En cuanto a las fieras, no les temo, tiengo mis garras.

-Si, por ejemplo, vienes a las cuatro de la tarde, yo desde las tres yo me sentiré feliz. Y a medida que se aproxime la hora, me sentiré más contento. A las cuatro ya comenzaré a agitarme y a estar inquieto: ¡Conoceré el precio de la felicidad! Pero si llegas a cualquier hora, no sabré cuándo preparar el corazón!

-Seguro que un caminante cualquiera os creería igual a mi rosa, pero ella es más importante que todas ustedes, porque yo la he regado, porque la protegí contra el frío con mi campana de vidrio, porque la resguardé contra el viento con el biombo, porque le maté los gusanos (excepto dos o tres que se hicieron mariposas) Porque he escuchado sus lamentos y a veces cómo se desvanecía y hasta cómo se callaba. Porque es MI rosa.

Fragmentos de "El Principito" de Antoine de Saint Exupéry, que Gatinha escogió esta noche estrellada sólo para ti.