Siempre he sido una eterna enamorada del amor y de la vida, trato cada día de enamorarme del amanecer, de la sombra de los árboles, de mi ciudad, de la sonrisa gratuita de algún desconocido, del reflejo de la luna en la laguna, de mi familia.
Trato de enamorarme de la que veo frente al espejo, de mis amigos, de los recuerdos tan gratos que llevo en el corazón
Me enamoro de tí todos los días, de tu abrazo fuerte, de la suavidad de tu alma.
Me enamoro del trabajo que nunca termina, del cansancio por las noches, de las penas compartidas y las que me guardo para mí.
Aprendí a amar através del amar sin ser correspondida, al ser correspondida y no poder concretar mi sueño, de la espera y de la esperanza.
Aprendí a amarme para que otro me pueda amar.
No tengo miedo sentir, ya no. El verdadero temor es el de que un día ya no sienta por nada ni por nadie, de perder mi capacidad de asombro ante la vida y los pequeños grandes tesoros que nos da todos los días... cómo el hecho de que lleve ausente tantos días y tú sigas aquí a mi lado, acompañándome en este camino por medio de mis letras que con tanto cariño escribo.

Después de todo no es tan difícil...Hapte nos dice como lo hace ella....
y Nusa también.