No sé exactamente desde cuando, pero he descubierto que tengo una cierta fijación, sin llegar a ser obsesión, por las manos de las personas que me rodean.

Las observo y las analizo, claro que nunca me atrevería a decir que puedo conocer a las personas a través de la simple vista de sus manos, pero de alguna manera tienen algo que me llama la atención y me dan la pauta para reafirmar o cambiar algo de la percepción que tengo de ellas.

Por ejemplo: Las manos de mi madre, que están tostadas por el calor de la estufa, con las uñas cortas y la piel llena de manchas de la edad y de cicatrices que el cocinar por años, le han dejado.

Las manos de mi amiga Velia, son suaves y limpias, sin arreglar, ya que no tiene tiempo debido que se dedica en cuerpoy alma a sus hijas.

Las manos de Arys, son de un color casi transparente , tiene la piel muy delgada, las uñas cortitas, por que se las muerde, igual que las cutículas.

Las manos de mi papá eran toscas, morenas, tostadas por el sol, rasposas y los dedos grandes y gordos, manos cansadas y diestras. Las manos de mi hermano, me recuerdan mucho a las suyas.

Las mías son de color moreno claro, desdos largos y arrugados, la piel no es ni remotamente suave y eso que lo unico que hago es escribir en la computadora o a mano, así que no puede ser por lavar los trastos o algo así, las uñas largas, no demasiado, y con rastros de glitter rosado, que me puse hace casi un mes.

Sus manos...no sé como serán, pero las imagino abiertas y dispuestas a dar cariños a quien se acerca a ustedes ¿Me equivoco?