El tiempo pasa, ahora tu voz
y tu acento, me parecen lejanos.
La noche con sus brazos fríos
me estrecha el corazón
y me pregunta
¿Por qué no decirle que hoy,
te invade la melancolía?
La noche me conoce,
sabe más que nadie lo que pasa en mi,
cómo se me desborda un mar por dentro
cada vez que pienso en tí.
Sabe de mis pesares,
de mis secretas alegrías
sabe quien está en mis plegarias
y lo último que siento justo antes de dormir.
Las estrellas cercanas y lejanas
justo ahora que se acerca el final del día
me pedían a gritos
que intentara acercarme a tí,
ellas no saben que ya nada queda,
que nada podrá ser más
que nada nunca fué.
1 comentario
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
« DESPUES DE TODO | Inicio | CAMINO A CASA »








A veces caigo en la tentación y paso por aquí...
A veces...
No es fácil para nadie. No es fácil para mí.