Por fin anoche, terminó una semana difícil.
Estuve cerca de la playa, muy cerca... y sin embargo sólo pude verla en el reflejo de la luna casi llena, y escucharla de lejos.
Mañana de domingo, tranquila y serena.
Las mariposas este año, llegaron más tarde, amarillas flores, pequeñitas tan fuertes y tan frágiles al tiempo...como los sueños.
Camino muy temprano, por las calles de mi barrio aún desiertas. Se ven tan distintas...será que no aún no la invaden, ni la gente, ni los autos, ni el ruido.
LLevo las noticias bajo el brazo y las manos vacías.
Mis pasos son cortos y mis ojos están inquietos, devorando todo lo que se les pasa por el frente: El cielo azul y limpio, el río que arrastra a su paso, pequeñas islas de lirio, donde las blancas garzas descansan de su viaje hacia el sur.
¡Cuánto verde hay¡ Pareciera que no les han avisado a los árboles que pronto llega el invierno.
Los gatos duermen, el sol se despereza.
Los gatos duermen aún y los observo dormir, me da paz ver su pelo esponjado y sus ojitos cerrados.
Los gatos duermen aún, están desvelados, anoche la luna hermosa los acompañó en sus locos paseos.
Mañana de domingo, tranquila y serena.
Anoche por fín, terminó una semana difícil.
Esta mañana de domingo, me despertaste con un beso.