Cuando el otoño y el verano
me regalaron tu presencia
sin tu permiso comenzè
a escribir esta historia,
de la misma manera, sin tu permiso,
te quiero un poco màs
conforme avanza el dìa
y te pienso por las noches.
No te preguntè si podìa quererte
o si tu querìas quererme,
si podia nombrarte a cada instante,
o dibujarte en las horas que
le robo a tu vida,
si puedo regalarte mis pensamientos
mis suspiros, mi sonrisa,
o mis desvelos,
sin tu permiso,
despierto contigo cada dìa,
sin tu permiso,
duermes conmigo cada noche.