Ahora que las tormentas azotan mi mar,
es cuando más tranquilas llegan las olas,
veleros pierden el rumbo,
y la brújulas no encuentran el norte,
y aún despuès de todo
mi puerto seguro,
sigues siendo tú,
dices no merecer los remos que te ofrezco
pero tal vez soy yo quien no sé
como ayudarte a navegar,
esperas mareas y te entrego estrellas
espero anclar y tu quieres emprender el viaje
tal vez sin retorno,
vientos cruzados
forman tornados,
y aún después de todo
mi puerto seguro
seguirás siendo tu.