Ahora que las tormentas azotan mi mar,
es cuando más tranquilas llegan las olas,
veleros pierden el rumbo,
y la brújulas no encuentran el norte,
y aún despuès de todo
mi puerto seguro,
sigues siendo tú,
dices no merecer los remos que te ofrezco
pero tal vez soy yo quien no sé
como ayudarte a navegar,
esperas mareas y te entrego estrellas
espero anclar y tu quieres emprender el viaje
tal vez sin retorno,
vientos cruzados
forman tornados,
y aún después de todo
mi puerto seguro
seguirás siendo tu.
10 comentarios
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Suspiro leyendo... releo suspirando...
¿soy puerto?
Un beso, Gatinha.
Concitas toda la pasión contenida de la Coctelera. Podrías hacerlo con la del mundo entero.
¿Por qué no recopilas y publicas?
No hay Puertos seguros... la Seguridad somos nosotros mismos...
Quise navegar con los Ojos vendados para ver dónde me arrastraba el Mar... y me llevó de vuelta a la Orilla de donde había Partido...
Aun espero la tormenta que me lleve (o al menos una mínima brisa) hasta su puerto. Y deseo que sus puertas estén abiertas, y algún día poder navegar juntos, cruzar los vientos.
Genial, me place tanto leerlo...
Saludos
que bonito escribes Gatinha ....da gusto regresar y leerte...que bueno!
No habrá tormenta alguna que pueda hundirte, mientras tengas esos buenos puertos a los que abrazarte.
Me ha encantado.
Siempre tendrás un puerto en el que atracar. Siempre tendrás un sitio en el que resguardarte de las tormentas. Se cruzarán los vientos, y esa será la victoria.
Un beso.
(yo tambien soy admiradora de Gatinha que conste)
Me he metido en el torbellino de tormenta amorosa, me he mareado. Pero he descubierto, que detrás de la tempestad, siempre viene una gran calma (y al revés).
Un saludo.
Pd:yo también te sigo.
¿Sabías que... el nombre México significa ombligo de la Luna, en náhuatl, metztli (luna) y xictli (ombligo, que los indígenas los pronunciaban meshico y los españoles los escribieron México?
Lo que no sé es de donde vino Méjico, con j.
Tienes un don, sin duda. Entre navegar o quedarse en el puerto yo escojo lo primero. Podrás naufragar pero la vida es un libro, y el que se queda en casa sólo lee la primera página. Un saludo.