LAGUNAS DE MONTEBELLO
Bueno amigos aquí les tengo más de México,en este caso es un lugar que todavía no conozco personalmente,pero es una de mis asignaturas pendientes.
El Parque Nacional de las Lagunas de Montebello se ubica en el sureste del estado de Chiapas, cerca de Guatemala. Consta de 6,022 hectáreas de bosque mesófilo de montaña, de pino y encino. El 18% de esta superficie lo ocupan lagos y lagunas, de las que se han contabilizado cerca de 68 en total, cuyos colores van del color turquesa al negro; así mismo el entorno se antoja de ensueño, rodeado de bosques de pino y encino, donde también crecen helechos y orquídeas.
Cada laguna tiene una leyenda,y aquí una de estas leyendas en una versión corta.

EL CASTIGO DE LEUBIO Y FLOR
Cierta vez, Luha, el dios del agua, se paseaba por las sierras viendo la obra de la Madre Naturaleza, cuando se encontró con su hijo, Leubio, que estaba llorando al pie de un cerro.
Muy apenado, el dios le preguntó:
—¿Qué te pasa?, ¿qué te han hecho? Dime si puedo ayudarte a calmar tu pena.
—Perdóname, padre, pero me he enamorado de una bella princesa del castillo de los mortales y me quiero casar, pero sé que mi madre y tú me negarán este derecho.
—¿Cómo puede ser? —preguntó Luha—, ¿un hijo mío y una mortal?
En realidad, deseaba permitirle a su hijo que se casara con quien él quisiera, pero pensó que si daba su consentimiento, la tristeza mataría a su esposa, la madre de Leubio. Cuando se lo contó a su esposa Arcoiris,ella se llenó de rabia y contestó:
—¿Cómo puede mi hijo amar a una mortal? No lo permitiré y, de hoy en adelante, haré todo lo que pueda para separarlo de ella.
Leubio viendo su reacción les dijo a Luha y a Arcoiris:
—Pienso casarme y deseo, de todo corazón, no causarles ningún daño por mi desobediencia, pero ya que ustedes se negaron a oírme, estoy dispuesto a seguir mi voluntad.
—¡Maldito seas, hijo mío! —exclamó Arcoiris—. Me has desobedecido, pero en la misma desobediencia llevarás el castigo. Nunca serás feliz y jamás te pertenecerá aquélla que tanto anhelas. Te lo juro. Arcoiris bajó hasta los mortales y fue a casa de una bruja, muy conocida por su maldad. 
—Tengo un trabajo para ti y te pagaré mucho dinero si lo haces bien.
—Usted dirá —contestó la bruja.
—Quiero que separes a dos seres que se aman, pero de forma que estén juntos y divididos a la vez, de modo que jamás en la vida lleguen a unirse.
—Muy bien —respondió la bruja— dalo por hecho. No te arrepentirás de haberme consultado.

Al momento, la bruja hizo que Leubio y Flor perdieran su forma humana, y se convirtieran en dos inmensas lagunas divididas por una franja de tierra firme. Como quiso Arcoiris, jamás perteneció a Leubio la mujer a la que tanto amaba.
fotos:
www.ddbstak.com
www.ecoturismo.com.mx
www.zipoest.ch
www.inaopert.mx
Leyenda:http://omega.ilce.edu.mx








Luz dijo
La leyenda es bonita, pero triste y cruel, sólo recompensada por la belleza del paisaje. Qué gran contraste de colores nos ofrece la naturaleza. No me extraña que diera pie a tantas leyendas.
Un beso.
22 Septiembre 2005 | 07:54 PM